lunes, 22 de diciembre de 2025

LA ALEGRIA RELAJA LA MENTE

 


Quién no quiere estar alegre?

Si preguntamos, pocas personas nos dirán que no desean estar alegres y felices. Todo el mundo queremos estar alegres y contentos.

Sin embargo, la alegría excesiva puede ser una emoción tan nociva, como lo puede ser cualquier otra emoción que se manifieste de forma permanente en el tiempo o que se produzca de forma excesiva.

El Acupuntor cuando aborda un tan complejo como este, debería de tener la mente totalmente abierta a todo los que pueda percibir. En Barcelona Acupuntura así sentimos la Acupuntura.

La Alegría, es la emoción perteneciente al Hígado y la Vesícula Biliar. A ella, se le asocia la energía de Humedad. Como la humedad, tiene el efecto de acumulación, la alegría también tiene estas características. La alegría es acumulativa, cuanto más mejor. La alegría, como la Humedad, utilizan el principio universal que utiliza la energía nuclear fuerte, los átomos se unen formando estructuras más grandes, tiene poder de atracción sin límite. En las constituciones Hipocráticas, sería la personalidad “Sanguínea”.

Cuando aparece de forma equilibrada, estamos contentos y alegres de una forma sana. Pero, cuando la persona busca este sentimiento permanentemente, la persona entra en un estado de desesperación. Ya sea porque no alcanza ese estado de alegría que desea o porque proyecta hacia el futuro un deseo que no se realiza jamás o no se puede cumplir o también porque en algún momento vivió una situación muy feliz en la cual se sintió muy alegre, pero que en la actualidad no llega a materializarse.

Toda esa ansiedad que produce el estado de búsqueda de alegría constante, crea una ansiedad y nerviosismo que afectan al estado energético del Hígado y la Vesícula Biliar. Provocan una relajación de la energía dentro del cuerpo humano. Pude parecer paradójico, pero esa ansiedad de búsqueda relaja el Ki (energía). Este estado de búsqueda y de falta de alegría extrema, los conduce a un estado de tristeza profunda. En otras personas, este estado de alegría permanente les provoca una furia interna irreprimible. No pueden, controlar la euforia de estar alegres y ella misma llega al extremo, transformándose en cólera y rabia.

Ambas emociones conviven juntas. Cuando una llega a su extremo, se convierte en la otra y viceversa. En un ciclo sin principio ni final.

Hay dos tipos de personas que tienden a padecer este tipo de patrón por ser determinada constitución. Tae Um y So Um, son más propensos que So Yang y Tae Yang.

Ha este tipo de personas, la psicosomática les produce laxitud de las articulaciones, debilidad de músculos y tendones. Puede asociarse, a enfermedades donde duelen todas las articulaciones o hay dolor en numerosos puntos del cuerpo, tipo fibromialgia. También son propensos a tener dolor de muñecas y tobillos, pueden luxarse con facilidad los tobillos y pies. Debido que la alegría relaja el Ki(energía), esta se bloquea y provoca un agente patológico que en Medicina Oriental se denomina Dan Um, son mucosidades que circulan por el interior de los canales, órganos y vísceras. Este Dan Um, puede provocar con facilidad locuras, vértigos y mareos. En la columna vertebral, duelen las vértebras dorsales bajas y los hipocondrios.

Para regular esta emoción es interesante, practicar Acupuntura, pero también la meditación y la toma de conciencia ayudan para estabilizar y retornar a la realidad.

jueves, 11 de diciembre de 2025

EXPLOSION EMOCIONAL; LA IRA

 


La ira, la cólera, la frustración, la decepción, la rabia, la furia. Todas reflejan diferentes grados de intensidad de una misma emoción. La ira, como el resto de emociones básicas, nos afecta en los tres estratos energéticos, mente, energía, cuerpo.

Cuando la ira dura por mucho tiempo, aparecerán cambios biológicos y fisiológicos, que afectarán tanto a las funciones energéticas como al aspecto mental e incluso a la estructura corporal. La Ira, no solo aumentara la frecuencia del corazón y la tensión arterial, también provocará un ascenso de la energía hacia la parte alta del cuerpo, cabeza, hombros , cervicales, dorsales altas, tórax, hipocondrios e incluso el estómago.

Cualquier emoción en su justa medida, es incluso saludable. Pero cuando se excede en la intensidad o en el tiempo, provocará enfermedades. La ira utiliza o provoca el ascenso excesivo de la energía en el organismo. Si observamos el movimiento energético del Fuego en la naturaleza, es el mismo movimiento energético que provoca el exceso de ira en el cuerpo humano. Sus principales características son "ASCENSO y RECALENTAMIENTO". Siempre la Ira provocará este movimiento hacia la parte alta, ofreciendo síntomas exteriores como rojez de la cara y ojos, aumento de la frecuencia cardiaca, respiratoria, preparando la defensa para un posible ataque.

Los órganos que más sufre cuando existe Ira contenida, es el Corazón y el Intestino Delegado. Estos órganos desequilibrados por esta emoción, pueden provocar hernias de Hiato, vómitos con sangre o agrio, esputos sanguinolentos, taquicardias y palpitaciones, dolor en los hipocondrios, sangrado de la nariz, aneurismas cerebrales que provocan hemiplejias en casos muy grabes, desmayos súbitos, dolores de cabeza y compresión de las vértebras dorsales y cervicales, incluso provocan dolores insoportables en dichas zonas y hombros. En algún caso extremo se ha considerado que esta tensión ejercida sobre la vértebra ha provocado la rotura del propio cuerpo vertebral.

Todos estos síntomas indican un aumento de la energía electro-magnética orgánica. Existe un flujo mayor de energía por el Corazón en contraposición del flujo que pasa por el Riñón, que controla la energía de gravedad. Así la ira hace que la fuerza de gravedad interna corporal se debilite, en pro del ascenso de la energía electro-magnética controlada por el corazón y el Intestino delgado.

La ira excesiva no viene sola, siempre viene asociada de una tristeza profunda en algunas personas, o un estado de complacencia en otras. En los que sienten tristeza profunda, sufren de ataques de furia repentina y frustración continuada que desembocan después, en estados de profunda tristeza y depresión, siempre aparece un sentido o en el contrario, si viene la tristeza, después la seguirá un ataque de rabia, o al revés, si primero viene la furia, después sobreviene un estado de tristeza profunda. Son personas, que no pueden controlarse, perdieron todo control sobre sus emociones hasta llegar a este punto. Y están, las personas que sufren de ataques de Ira autocomplaciente, ellos se enfadan muchísimo, pero después entran en un estado de relajación profundo, como una alegría profunda que les hace estar en paz por unos instantes, desde luego, es falsa alegría. Ellos también están en un estado de falta de control de sus emociones, este estado es también patológico. Si no consiguen controlar estas emociones para que no lleguen al extremo, jamás se encontraran en paz con sigo mismo, sufrirán por mucho tiempo de estados emocionales alterados.

La forma de expresión de la ira es una respuesta agresiva, esto es natural siempre que hay una amenaza y está en juego nuestra integridad. Seguramente, que en tiempos antiguos, esta ira, era más evidente, hoy día, también es muy evidente, pero también creo que hoy existen mecanismos como la educación, el civismo y la buena ética, hacen que hoy en ciertas partes del globo, este más controlada esta ira, aunque no lo suficiente, pero se ha conseguido que un número elevado de personas, manifiesten de una forma no agresiva su ira. Personalmente creo que es un muy buen principio. Eliminar la Ira patológica, para transformarla en un elemento constructivo, debería ser nuestro objetivo principal. Cuando la mente se encuentra en una posición neutra, esta Ira, será observada desde la neutralidad, observación de claridad sobre la realidad. En ese punto de claridad, la Rabia y la Ira, se transforma automáticamente en un elemento constructivo. Aparece una atención Total, que nace de una observación total, y que se ejecuta de forma total.